La Reflexión N.º 523. Se titula: Creer sin ver


La Reflexión N.º 523. Se titula: Creer sin ver
Estimado lector: Estaremos participando sobre algo que bloquea al ser humano en el área principal de su existencia, y es : el creer. Este creer es por la fe, la cual debe ser puesta en el Señor Jesucristo.( Si desea ampliar más sobre este tema le sugiero que busque La Reflexión N.º 237 titulada:¿A quién se refirió el Señor Jesús al decir generación incrédula y perversa?) Ahora estaremos compartiendo una porción bíblica en la que, el escritor sagrado, San Juan nos relata sobre la incredulidad de uno de los discípulos del Señor. Y aquí debemos reflexionar de que al ser discípulo directo de nuestro Señor, elegido por ÉL, no creyó que había resucitado. Transcribo:” San Juan 20: 24-29 Incredulidad de Tomás./// 24 Pero Tomás , uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino.
25 Le dijeron, pues, los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Él les dijo:Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré./// 26 Ocho días después estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros./// 27 Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente./// 28 Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡ Señor mío, y Dios mío!/// 29 Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; Bienaventurados los que no me vieron, y creyeron.”
Apreciado lector: La incredulidad es algo tremendo, impide la bendición que proviene del Señor, por lo que es solamente para los que creemos en nuestro Salvador; y no solo es referente a la vida eterna ante el Señor, el día que dejemos nuestro cuerpo físico, también se refiere a todas las bendiciones que tendremos durante el período de nuestra vida terrena.
Cuando el pueblo israelita avanzaba hacia la tierra prometida, que Jehová Dios, les había otorgado, ninguno de esa generación incrédula y mala, pudieron entrar en Canaan; sí fueron sus hijos, y no entraron y sufrieron por su incredulidad; lo que hacían era quejarse y hablar mal de Moisés, siervo de Dios, ¿ Y qué consiguieron? No recibir la bendición tan ansiada.
Hoy en día es lo mismo, si creemos en las ricas bendiciones del Señor, tendremos grandes logros, aunque a nuestro alrededor sea lo contrario. Amable lector: compartiremos : Deuteronomio 8: 7-10, y usted si cree, recibirá , además de lo bueno espiritual, con esperanza de vida eterna con ÉL, también lo material.” Deuteronomio 8:7-10.// 7 Porque Jehová tu Dios te introduce en la buena tierra, tierra de arroyos, de aguas, de fuentes y de manantiales, que brotan en vegas y montes;
8 tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel;
9 tierra en la cual no comerás el pan de escasez, ni te faltará nada en ella; tierra cuyas piedras son hierro, y de cuyos montes sacarás cobre.
10 Y comerás y te saciarás, y bendecirás a Jehová tu Dios por la buena tierra que te habrá dado.”
Distinguido lector: Si usted desea bendición total, y si es que todavía no lo hizo, lo invito a que entregue su corazón para el Señor Jesús, con arrepentimiento sincero de todos sus pecados y desobediencias, abrazando el santo sacrificio de la cruz del Calvario; busque un templo evangélico en donde se mueva el poder del Espíritu Santo de Dios, y practiquen liberación de demonios, consiga o compre la Santa Biblia, recomiendo la Reina Valera , edición 1960, y verá que en poco tiempo cambiará totalmente para bien su vida espiritual y física.
Para finalizar le dejo, como es mi costumbre, un versículo bíblico para meditar:
“ Hageo 2:8 Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos.”
Que el Señor lo bendiga abundantemente, un amigo en el Señor.
Si desea más deje su mensaje al 1134012867